Hace unos años, era común que la gente se equivocara a la hora de decir qué versión de sistema operativo tenían. Por ejemplo, recuerdo que uno de mis compañeros de trabajo, cuando se le preguntó cuál era la suya, dijo que tenía un Windows 97, y se quedó tan campante. Yo, que había estado en su casa, sabía que tenía un Windows 95, y que en realidad se estaba refiriendo a que tenía un Office 97.






