Operaciones galácticas

Publicado en: Cibertorpe
De cómo muchos creen que el ordenador será la solución a sus problemas de vagancia.
Hace casi diez años de esto, pero lo recuerdo como si fuera ayer. Estaba en una tienda de ordenadores echando un vistazo a los portátiles cuando vi cómo una señora, muy elegante, se acercaba al encargado y le comentaba que le gustaría comprar un ordenador. Él se dispuso a enseñarle los nuevos modelos, y mientras le iba indicando las prestaciones de cada uno la mujer asentía impaciente, como si todo aquello no le interesara demasiado. Cuando hubieron dado la vuelta alrededor de toda la tienda, el chico paró de hablar y entonces ella dijo algo que no olvidaré: - Todos esos ordenadores que me ha enseñado están muy bien , pero yo quiero uno que me permita entrar en el igualatorio. - ¿Cómo que entrar en el igualatorio? - contestó él. - Sí, no quiero tener que ir allí cada vez que tengo que hacer una gestión, me pilla tan a desmano... asintió ella. - Pero oiga, nosotros no… - ¿Cómo que no? ¡Yo vi el domingo una película en la que los protagonistas se metían en el ordenador de la NASA y conseguían acceder a sus datos! - Pero eso solo pasa en la tele, señora, nosotros no podemos obrar milagros de ese tipo. Entonces ya no me interesan los ordenadores. Gracias por su tiempo, adiós. Y así, tan campante, se marchó la mujer, quizá camino del igualatorio. En 1998 esta escena nos produjo estupefacción, tanto a mí como al resto de los presentes en la tienda de informática. Sin embargo, si hoy entramos en la web del Igualatorio Médico Quirúrgico, comprobaremos que la idea no fue tan descabellada, ya que existe una sección en la que se ponen a disposición del cliente operaciones que este puede realizar desde su casa. Este apartado se llama Oficina Virtual, y el cliente, con ingresar el número de póliza y la fecha de nacimiento, puede consultar las primas, modificar los datos personas, los datos bancarios e incluso cambiar de médico de familia e incluir asegurados. En definitiva, facilidades que a aquella mujer le hubieran encantado en su día, aunque seguro ya las conoce.